Sinopsis
¿Para qué sirven las matemáticas? La pregunta reaparece con insistencia sin admitir una respuesta simple. Este libro la aborda a través de las historias concretas de ideas abstractas que no siempre surgieron con un fin práctico y acabaron transformando la manera de contar, medir, predecir o comunicarnos. Desde las primeras técnicas para registrar cosechas hasta la sofisticada matemática profesional contemporánea, el recorrido muestra cómo conceptos aparentemente inútiles están en el origen de muchos avances. Es el caso de los números primos, que tras siglos de estudio son la base de la criptografía que hoy protege nuestros intercambios digitales. Aunque René Thom ironizaba sobre los “cazadores de dragones” para criticar cierta matemática demasiado encerrada en sí misma, los dragones existen: modelos matemáticos que permiten diseñar fármacos, explorar el universo, comprender la incertidumbre o construir ordenadores. Y todo ello sin menoscabo de otra utilidad de las matemáticas, menos inmediata y no menos importante: formar una manera de pensar rigurosa, sensible a la curiosidad, el asombro y la belleza, y libre de presiones externas. Aquella que no solo puede servir para resolver problemas conocidos, sino prepararnos para los que aún no sabemos formular.