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¿PARA QUÉ SIRVE EL DERECHO?

¿PARA QUÉ SIRVE EL DERECHO?

La hipótesis que pretendo analizar en este libro es la siguiente: El Derecho puede cambiar la mente de las personas, produciendo un impacto cognitivo y biológico de largo plazo sobre los individuos en sociedades reguladas. Nuestras leyes y los sistemas de Justicia contribuirían así al devenir evolutivo.
¿Qué sería de nosotros sin las leyes? ¿Podríamos vivir siguiendo nuestras tendencias naturales, guiándonos solo por los instintos en cada conducta? ¿Nos comportaríamos como seres humanos en ausencia de marcos limitadores de los comportamientos? ¿Verdaderamente necesitamos seguir las normas?
La teoría jurídica presupone las respuestas a todas estas cuestiones. Siempre parte de la conveniencia de un orden, sin profundizar en las repercusiones psicológicas de la sujeción a directrices marcadas por otros. Apenas pone su foco sobre quienes habrán de cumplir las reglas, respetando el pacto social.
Probablemente la inercia sea la principal explicación del cumplimiento normativo. La mayoría se limita a hacer lo que los demás, lo de siempre o lo que se espera que hagan. Claramente es una posición cómoda, segura y garantizada para evitar el reproche. Las personas “normales” no quieren problemas.
Cada uno de los individuos que se adecúa a las normas contribuye a la convivencia social, beneficiándose así mismo al permitir tanto la realización planificada de sus fines como la previsibilidad, ventaja considerable de nuestra especie y de cada uno de sus integrantes, especialmente de los más adaptados.

POLÍTICA ENTRE LAS NACIONES. LA LUCHA POR EL

La finalidad de este libro consiste en presentar una teoría de la política internacional. El modo en que debe validarse una tal teoría debe ser empírico y pragmático antes que apriorístico y abstracto. En otras palabras, la teoría no debe ser juzgada mediante algunas nociones abstractas y preconcebidas, y conceptos desligados de la realidad, sino por su propósito: aportar orden y significado a una masa de fenómenos que, sin ella, permanecerán desasidos e ininteligibles. Se debe hallar un doble sistema de comprobación, lógico y empírico a la vez. Los hechos tal como se presentan, ¿asimilan la interpretación que de ellos ha hecho la teoría? Y con respecto a las conclusiones, ¿podemos sostener que son consecuencia directa y necesaria de sus premisas? En suma, ¿podemos sostener que la teoría es compatible con los hechos y consigo misma?
La problemática que esta teoría afronta concierne a la naturaleza de toda política. La historia del pensamiento político moderno es la historia de la confrontación entre dos escuelas que en lo sustancial difieren en sus concepciones sobre la naturaleza del hombre, de la sociedad y de la política. Uno piensa que puede realizarse aquí y ahora un orden político, moral y racional, derivado de principios abstractos y universalmente aceptados. Supone la bondad esencial y la infinita maleabilidad de la naturaleza humana, y sostiene que la razón por la que el orden social no llega a estar a la altura de los patrones racionales reside en la falta de conocimientos o de comprensión, en la obsolescencia de las instituciones sociales o en la perversión de ciertos individuos y grupos aislados. Confía en la educación, en la reforma y en el ocasional uso de la fuerza para remediar estos defectos.
HANS J. MORGENTHAU

DISCRIMINACIÓN POR ESTEREOTIPO DE GÉNERO.

“No puede negarse que la cultura social ha sido esencialmente androcéntrica y patriarcal y hasta en la actualidad, en un momento en que se dice enfáticamente que hemos avanzado, personas de valía intelectual y reconocimiento en el mundo del Derecho no son capaces de ver los estereotipos que perviven e impregnan el razonamiento jurídico de la doctrina científica y se mantienen incólumes en las normas jurídicas con el pretexto – siempre ‘valedero’- del respeto a las tradiciones culturales y a los cánones sociales, que no por ello dejan de seguir siendo tan patriarcales como siempre lo fueron.
“No cabe dudas que los civilistas debemos aprender a reconstruir las clásicas instituciones con las que hemos trabajado como orfebres durante años, desde esa nueva mirada. Solo a partir de su implementación podremos identificar prácticas inveteradas que dan al traste con los más elementales derechos de las mujeres como seres humanos. Nuevamente el peso de la tradición hace invisibles tales posiciones”.
Leonardo B. PÉREZ GALLARDO
(Proemio)

SENTIDO Y ALCANCE DE LA SISTEMÁTICA JURÍDICA

La cuestión fundamental que Karl Engisch enfrenta en su conocido artículo se resume de manera muy simple: ¿Es el Derecho una disciplina sistemática, o sea, es un «sistema»? Téngase presente que la trascendencia que para ese momento (en que Engisch publica su trabajo), tenía este asunto, radicaba en que la sistematicidad se consideraba un atributo esencial del carácter científico o no de una disciplina del cono-cimiento humano. Una ciencia se caracterizaba, sobre todo, por ser «sistemática». Ello es válido, para muchos, incluso hoy. Para dar res-puesta a esta cuestión, Engisch procede a examinar varios sentidos (u opciones) en que se puede afirmar que el Derecho es sistemático.
En primer lugar, y de la mano de pensadores como David Hilbert, Weyl, Carnap, Bochenski, examina algunos de los atributos del denominado método axiomático que se utiliza en disciplinas como la lógica y las matemáticas, para concluir que dicha pretensión científica está descartada del ámbito de la Jurisprudencia [de la ciencia jurídica]. «Sin tener que entrar ahora en una más amplia discusión lógica de estos diferentes aspectos de la Axiomática y su relación mutua, podemos decir que el ideal científico que aquí se propone no es posible realizarlo en la Jurisprudencia, o en todo caso lo es sólo muy parcialmente». Primer escalón, descartado.
En segundo lugar, se pregunta el profesor de Múnich si, entonces, el Derecho podrí a entender se ya no como una Axiomática en sentido estricto, pero al menos como un sistema completo de enunciados que se deriven por vía de la deducción lógica. Así, por ejemplo, es conocido el estilo de argumentación propio del añejo silogismo jurídico, según el cual, a partir de premisas establecidas en el ordenamiento jurídico, se infieren (mediante unas reglas de inferencia simples: modus bárbara o modus ponens) unas conclusiones seguras y previsibles.
MINOR E. SALAS

RENACER DE LA TECNOLOÍA TRAS LA PANDEMIA. UNA JUSTICIA

Hoy por hoy, tras la pandemia que el mundo entero ha padecido, y aún padece en muchos frentes, la justicia tradicional, la que se sustancia ante el juez, está, en general, colapsada.
Después del colapso que ha padecido la Sanidad en casi todos los países del mundo tras el alud de ingresos por la pandemia, era prácticamente inevitable que algo parecido sucediera con la Administración de Justicia, por el alud de demandas de todo tipo derivadas de la pandemia. ¿No estamos, acaso, ante una óptima ocasión para la mediación, la conciliación, para el arbitraje y para tantísimos otros mecanismos de justicia —pretendidamente— “alternativa”?
Así lo intuimos, poco después de que el virus se extendiera por todo el mundo, y así lo analizamos en un Congreso Internacional online celebrado desde la Universidad de Cagliari, en Cerdeña (Italia), bajo la batuta, siempre atenta y acertada, del Profesor, abogado y mediador Carlo Pilia, quien en la tarde del 24 de abril de 2020, y con el título “Le tutele stragiudiziali dei diritti durante la pandemia Covid-19: soluzioni emergenziali o riforme strutturali?”, consiguió aglutinar a más de 30 expertos de más de 15 países del mundo, quienes, como si fuesen una sola voz, concluyeron en que era la hora de la verdad para esa justicia “alternativa” en post de un mundo en paz para el día después, más allá de la pandemia…
Helas aquí, precisamente, expuestas algunas de aquellas intervenciones de aquel memorable día.
Carlo Pilia, Guillermo Cerdeira
y Silvia Lilliu

MEDIACIÓN, CONCILIACIÓN Y ARBITRAJE TRAS LA PANDEMIA

Hoy por hoy, tras la pandemia que el mundo entero ha padecido, y aún padece en muchos frentes, la justicia tradicional, la que se sustancia ante el juez, está, en general, colapsada.
Después del colapso que ha padecido la Sanidad en casi todos los países del mundo tras el alud de ingresos por la pandemia, era prácticamente inevitable que algo parecido sucediera con la Administración de Justicia, por el alud de demandas de todo tipo derivadas de la pandemia.
Porque junto a los conflictos pendientes, que había antes de la pandemia, y que, mientras esta duró, habían quedado suspendidos en la mayoría de países (en que la Administración de Justicia vio cerrada sus puertas, casi a cal y canto), se han venido a sumar nuevos conflictos provocados por la crisis social y económica que después de la pandemia se han generado, así como por la propia tensión provocada por tan largo y severo confinamiento que la mayoría de los países impusieron a fin de evitar una mayor propagación del Covid-19; conflictos tales: como reclamaciones de ayudas a los Estados o impugnaciones de multas impuestas por incumplimiento del confinamiento, conflictos laborales por despidos encubiertos o por impago de salarios, conflictos penales por maltratos familiares o domésticos, conflictos fiscales por impago de impuestos, diversos conflictos civiles por impago de alquileres y préstamos, o por incumplimiento de otros contratos (muchos de ellos amparados en la —tan manida durante aquellos días— cláusula rebus sic stantibus —que con tanto pretendido uso parecía recordar al bálsamo de Fierabrás, que todo lo cura—), pero también por nuevos divorcios y separaciones, por un incremento en el número de concursos de acreedores.
Carlo Pilia, Guillermo Cerdeira
y Eugenio Pizarro

UNA JUSTICIA ALTERNATIVA PARA LOS DERECHOS HUMANOS

¿No estamos, acaso, ante una óptima ocasión para la mediación, la conciliación, para el arbitraje y para tantísimos otros mecanismos de justicia —pretendidamente— “alternativa”?
Así lo intuimos, poco después de que el virus se extendiera por todo el mundo, y así lo analizamos en un Congreso Internacional online celebrado desde la Universidad de Cagliari, en Cerdeña (Italia), bajo la batuta, siempre atenta y acertada, del Profesor, abogado y mediador Carlo Pilia, quien en la tarde del 24 de abril de 2020, y con el título “Le tutele stragiudiziali dei diritti durante la pandemia Covid-19: soluzioni emergenziali o riforme strutturali?”, consiguió aglutinar a más de 30 expertos de más de 15 países del mundo, quienes, como si fuesen una sola voz, concluyeron en que era la hora de la verdad para esa justicia “alternativa” en post de un mundo en paz para el día después, más allá de la pandemia…
Helas aquí, precisamente, expuestas algunas de aquellas intervenciones de aquel memorable día.
Carlo Pilia, Guillermo Cerdeira
y Manuel García Mayo

DIALÉCTICA Y DERECHO. EL PROYECYO ÉTICOPOLÍTICO

Un estudio dedicado a un pensador de la talla filosófica de Hegel y referido específicamente a su doctrina jurídica, es decir, a una materia que —en su específico significado hegeliano— abraza la dimensión practica e histórica del hambre en la totalidad de sus proyecciones, enfrenta cuestiones exegéticas que por su vastedad amenazan todo propósito de conducir la investigación en torno a ciertos aspectos determinados de su pensamiento. Se hace necesario entonces establecer un límite que sirva a su vez de guía en el océano conceptual del sistema hegeliano. En nuestro caso, la intención es poner en evidencia —al menos en sus rasgos esenciales— el nexo entre lógica y político en el ámbito del pensamiento iusfilosófico de Hegel; un tema cuya importancia lo justifica —creemos— como principio de comprensión de algunas pautas básicas de su filosofía.
JORGE EUGENIO DOTTI

MUNDO DEL DERECHO, EL

El hombre está moralmente obligado a cumplir el fin esencial de su vida, la perfección del ser que le fue dado por Dios, la realización de sí mismo, en la común responsabilidad para con sus prójimos, y, por ende, en comunidad con ellos. Como estos fines han sido señalados al hombre por su Creador, le son dados con su misma naturaleza, y Dios le ha de pedir cuenta de cómo los haya seguido y cumplido; de ahí que puede decirse que el Derecho, en último término, tiene su origen en Dios. No es posible ver cómo puede afirmarse la validez absoluta del Derecho, si se prescinde de Dios como creador de la naturaleza humana.
La realización de los fines esenciales de la vida humana sólo puede darse en la comunidad con los otros hombres; de ahí que la realización del fin esencial de esta misma comunidad, el bien común, debe contarse entre los fines esenciales de la vida humana. Este fin exige también ser cumplido, funda igualmente Derecho.

ESTADO POPULISTA Y POPULISMO CONSTITUCIONAL. DOS ESTUDIOS

Esta obra recoge el texto de dos libros de dos profesores de derecho administrativo, ambos amigos entre sí desde hace varias décadas, que giran sobre el mismo tema del populismo, escritos cada uno desde su perspectiva y trabajando en los extremos del continente americano.
El libro del profesor Cassagne titulado El Estado Populista y las ideologías, trata el tema del populismo desde una perspectiva más teórica y comparada, advirtiendo que si bien el populismo no constituye una ideología susceptible de ser englobada en la izquierda ni en la derecha de la política tradicional, ello no implica que las ideologías no están presentes en los distintos regímenes populistas, destacando la aparición de un nuevo modelo proveniente de la llamada izquierda radicalizada – pretendidamente democrático – el cual, por su tipicidad, ha denominado “Estado Populista.”
El libro del profesor Brewer-Carías, titulado El populismo constitucional y el “nuevo constitucionalismo.” O de cómo se destruye una democracia desde dentro, apunta a estudiar precisamente ese “nuevo modelo” de Estado populista, y de cómo, utilizándose los instrumentos constitucionales, en las últimas dos décadas se ha desarrollado en varios de los países iberoamericanos, en particular en Venezuela, demoliendo desde dentro todos los principios de la democracia, utilizándose sus propios instrumentos y la pantalla de una “democracia participativa,” en lo que denomina el populismo constitucional.
Ediciones Olejnik ha considerado importante divulgar en conjunto estas dos obras, dada la importancia del tema y dadas la recurrencia de los planteamientos que se abordan en las mismas, en muchos países democráticos de América y Europa.
Allan R. Brewer-Carías
Juan Carlos Cassagne

TRATADO DE LA ELOCUENCIA

Después de perfeccionada la facultad de comunicarse las ideas, los hombres cultivaron la de infundirse entre sí sus pasiones. Este ejercicio en la institución de las democracias produjo y acreditó el talento oratorio, de cuyos maravillosos ejemplos se vino a formar un arte sublime, que escuchado como oráculo en las deliberaciones públicas, fue árbitro de la paz y de la guerra, terror y azote de la tiranía, y al fin arma fatal de lostiranos. De aquí tomó su origen e imperio la elocuencia, que destinada para hablar al corazón como la lógica al entendimiento, llegó en la antigüedad a imponer silencio a la razón humana. Así los prodigios que ha obrado muchas veces en boca de un ciudadano, cautivando un pueblo entero, forman acaso el testimonio más brillante de la superioridad de un hombre sobre otro.
ANTONIO DE CAPMANY Y DE MONTPALAU

DERECHO ADMINISTRATIVO NORTEAMERICANO

Estas modestas y elementales lecciones serían superfluas si fueran dirigidas a estudiosos italianos versados en cualquier otra materia. Sin embargo, todo ordenamiento jurídico —tal vez porque se trata de una pura creación del cerebro humano— tiene de lo humano el atributo de la individualidad. Los juristas, por profesión y educación, se encuentran por lo común sumergidos en el estudio de un solo sistema de derecho positivo, y aquellos que desean salir de este habitual provincialismo, con el fin de realizar investigaciones en el campo del derecho comparado, tropiezan con la insuficiencia, yo diría la carencia casi total, de los presupuestos de una ciencia del derecho comparado. Los conceptos y términos usados en el derecho positivo de la nación que habitan o no se encuentran o tienen diferentes significados en los derechos positivos de los otros Estados, aun a veces en aquellos Estados geográfica y espiritualmente más próximos. Los conceptos jurídicos y la correspondiente terminología, válidos para un determinado derecho positivo, a menudo originan confusión y error cuando son utilizados en la interpretación de otro sistema jurídico.

TEORÍA DE LAS NORMAS. FUNDAMENTOS DE LA DOGMÁTICA

El objetivo que persigue esta investigación bien amplio. Abarca el examen de la obra de toda una vida de un jurista muy importante, Binding, que en muchos puntos —sobre todo en los fundamentos— va más allá del ámbito del derecho penal e incluye cuestiones que normalmente son consideradas como pertenecientes a la teoría general del Derecho o a la filosofía del Derecho. Por esta razón, es necesaria una limitación que supera, en realidad, el marco que metódicamente impone la limitación de la “forma” del derecho, de las estructuras dadas de antemano, a la regulación jurídica. Pero si esta investigación no quiere quedar expuesta a la objeción de haber abarcado tan solo un aspecto parcial, cuando es el todo lo que permite una toma de posición definitiva, ha de ser tenido en cuenta el contexto del edificio teórico de Binding, empezando por la norma en tanto fundamento general, hasta llegar a la imposición de la pena al actor individual. Por lo tanto, la clasificación de los ámbitos de las diversas cuestiones no debe poner en peligro este rasgo general de la exposición y de la investigación. Solo no han sido consideradas la teoría de la participación, la teoría de la tentativa y algunas cuestiones particulares de la teoría del concurso de delitos, sin que ello afecte el objetivo total de la investigación, ni tampoco, naturalmente, las cuestiones particulares de la Parte especial.
ARMIN KAUFMANN

FORMIDABLE PROBLEMA DEL CONTROL JUDICIAL Y LA

Ediciones Olejnik ha revivido un interesante estudio del maestro italiano comparatista del Derecho Procesal, Mauro Cappelletti, cuyo nombre es ampliamente reconocido, por lo que no resulta aconsejable una reseña biográfica del autor, pues ello sería caer en lugares comunes. El caso con el que comienza el estudio, Marbury versus Madison, referente obligado cuando hablamos de control judicial, tampoco es un misterio para quienes se aproximen a la lectura de este texto, por lo que no insultaremos vuestro conocimiento aquí exponiendo lo que ya todos conocen del caso Lo anterior nos permite tomarnos ciertas licencias para poder referirnos directamente al tema que subyace bajo las líneas del estudio de Cappelletti, el debate al que se enfrentan todos aquellos que discuten sobre el control judicial de constitucionalidad de las leyes: ¿cuánto poder ha de entregarse al juzgador?, a fin de evitar hacernos la vieja pregunta formulada en las Sátiras de Juvenal: Quis custodiet ipsos custodes? (¿quién vigila a los vigilantes?), la respuesta ideal debiera ser algo así como: ni tanto poder para evitar el activismo, ni tan poco como para anular el garantismo.
Luis Patricio Ríos Muñoz
Magíster en Derecho Procesal por la Universidad Nacional de Rosario
(Argentina)

ESTUDIOS JURÍDICOS PORTUGUESES

Con frecuencia conocemos poco —o incluso desconocemos— a nuestros vecinos, y aunque es cierto que el pensamiento, como el amor, salva las distancias, no se explica el prurito con que muchas veces el hombre intelectual cierra los ojos ante lo que más inmediatamente le rodea, como si desconocer los propios valores fuera condición para exaltar los extraños.
Con el propósito de anudar estas relaciones, útiles para la cultura y beneficiosas para los intereses de los dos pueblos, traemos a este volumen varios ensayos que, por la triple importancia de los autores, de los temas y de la exposición, ha parecido conveniente traducir.
Se trata de publicaciones recientes, que aquí aparecen agrupadas con una cierta unidad. Los tres primeros estudios —recogidos bajo el epígrafe general de Filosofía del Derecho— giran en torno del problema metódico del Derecho, problema que va vinculado a la construcción de esta Ciencia. Los dos últimos, debidos al Prof. Caetano, se refieren a temas actuales del Derecho administrativo.
Unos y otros estudios unen a su valor intrínseco su calidad de exponentes de lo mejor del pensamiento jurídico portugués, el cual se muestra alerta ante la moderna doctrina científica, pero ancla en la tradición su concepción fundamental, o más precisamente, su sentido de la vida.
CARLOS RUIZ DEL CASTILLO
Catedrático de la Universidad de Madrid

MANUAL DE DERECHO TRIBUTARIO. DEFINIENDO

Toda actividad crítica es un metalenguaje. No olvidemos que cualquier análisis de las teorías hasta entonces producidas sobre un objeto de investigación tiene su aspecto metalingüístico. Fernando Gomes FAVACHO ha producido en este libro un carácter semiótico de crítica. La excelencia de un crítico no solo se mide por su argumentación, sino también por la calidad de sus elecciones (Ezra POUND). Se observa muy claramente la excelencia de las opciones adoptadas por el autor porque pudo ordenar su investigación y dejar el conocimiento apto para que los próximos investigadores puedan, en la vivacidad de la ciencia del derecho tributario elaborada por él, recorrer sus pasos, reconociendo rápidamente los puntos en los cuales la propia evolución del derecho obliga a la dogmática jurídica a su renovación cíclica. Gomes FAVACHO ha demostrado una aguda percepción porque pudo conferir funcionalidad a su producción. Al adoptar recursos metodológicos y teóricos, no se restringió a un análisis meramente especulativo.
Clarice von Oertzen de ARAUJO
Abogada
Magíster y Doctora en Derecho por la PUC/SP
Libre-docente en Filosofía del Derecho por la USP
Profesora de la PUC/SP y del IBET

LICENCIA PARA LA ANIQUILACIÓN DE LA VIDA SIN VALOR DE VIDA

El texto cuya traducción se publica es uno de los escritos más horripilantes del derecho penal.
El objetivo de darlo a la prensa en castellano y difundirlo entre nuestros estudiosos no responde a la intención de condenar a nadie post mortem, tarea infructuosa y a la vez despreciable, a veces propia de mediocres que en pos de publicidad buscan opacar la luz que otros proyectaron, ocultando así su incapacidad creadora.
Se trata directamente de provocar la reflexión en el penalista y criminólogo actual, al menos en los siguientes sentidos:
1) en primer lugar en cuanto a la responsabilidad que le incumbe en sus teorizaciones;
2) en segundo lugar, acerca de las consecuencias últimas de tesis y metodologías que no han perdido vigencia y que en ocasiones se mencionan doctrinaria y jurisprudencialmente sin tomar en cuenta en absoluto estas implicaciones y genealogías;
3) en tercer lugar, a que si bien ningún ser humano –por esencia–puede sustraerse a la Zeitlichkeit y a la Geschichtlichkeit, a la temporalidad y la historicidad, no es menos cierto que si se deja llevar irreflexivamente por su circunstancia puede alcanzar los límites de la aberración intelectual;
4) por último –y esto en especial en el caso de Binding– sobre cómo puede jugar una mala pasada el inconsciente, dejando filtrar una ideología (o un derecho supralegal o natural, con perdón por el abuso del vocablo), hasta límites que se enfrentan por completo con lo predicado a lo largo de toda la vida.
Eugenio Raúl Zaffaroni
Profesor Emérito de la Universidad de Buenos Aires

TEORÍA DEL DERECHO CONFORME A LA LEY DE LAS

TEORÍA DEL DERECHO CONFORME A LA LEY DE LAS

Toda corriente intelectual general es propia de un tiempo y es acompañada por su respectiva teoría jurídica. Así, corresponde a la escolástica eclesiástica medieval la teoría jurídica teocrática, que derivaba el derecho del acuerdo de la iglesia, de lo que se liberó en tiempos del racionalismo por medio de la teoría iusnaturalista, que postulaba que a través de la razón era posible reconocer los derechos humanos provenientes de la naturaleza. La corriente espiritual
del romanticismo se precipitó en la teoría jurídica histórica, conforme a la cual el derecho proviene del espíritu del pueblo de las distintas naciones. El mundo liberal del pensamiento «materialista-judío» plasmó la teoría jurídica positivista, que aún domina en el pensamiento jurídico de Alemania, según la cual todo el derecho tiene su fuente en el estado. Se impone oponer a esta última una nueva y diferente teoría jurídica y verificar su corrección.

MÁS ALLÁ DE LA JUSTICIA

El título de este libro, Más allá de la justicia, resume tanto el tema del libro como el punto de vista desde el que va a desarrollarse. El objeto en él estudiado es la justicia. La expresión «más allá» alude a tres aspectos diferentes, aunque ligados entre sí, de mi planteamiento. En primer lugar, presento una metacrítica de las teorías tradicionales y modernas sobre la justicia. En segundo lugar, afirmo que todos los alegatos en favor de la justicia están arraigados en otros valores distintos a esta, a saber: en los valores de la libertad y la vida. En tercer lugar, pretendo demostrar que, aunque la justicia es la condición previa de la vida buena, la propia vida buena está más allá de la justicia.
El libro se compone de dos capítulos analíticos, dos capítulos históricos y dos capítulos que abordan la fundamentación normativa de la justicia. Los capítulos analíticos aclaran el significado del concepto de «justicia» y analizan el uso que hacen de este concepto los agentes de los conflictos sociales y políticos. Los capítulos históricos contienen una metacrítica de los conceptos filosóficos de la justicia, antiguos y modernos. Los dos últimos capítulos, que ensayan la fundamentación normativa de la justicia en el mundo actual, formulan una propuesta de síntesis de los enfoques formalistas y sustantivos. Los capítulos analíticos, históricos y normativos exigían diferentes estilos de argumentación, pero ninguno de ellos es más importante que los demás por lo que se refiere al mensaje global de la obra.
En las etapas premodernas de la filosofía política, no estaban diferenciadas la filosofía social y la filosofía moral; en la actualidad, sí lo están. El problema de la justicia se encuentra en la misma encrucijada de estas tres disciplinas. El valor y la virtud de la justicia desempeñan un papel igualmente central en cada una de ellas. Al abordar este problema no pretendo escribir, sin embargo, de filosofía política, filosofía social o filosofía moral. Mi propósito es precisamente arrojar luz sobre el núcleo de su intersección. Esto no constituye una excusa, dada la decisiva importancia de la justicia en todos los asuntos humanos.
ÁGNES HELLER

RAÍCES DEL CONTRATO DE SERVICIOS, LAS

El «contrato de servicios» del derecho actual ha perdido totalmente su parentesco esencial con la del derecho romano, bajo cuyo esquema fue concebido en la jurisprudencia romanista desde la época de la recepción. Hoy en día nos es extraña la idea de que el contrato de servicios y el de arrendamiento de obra correspondan al mismo concepto genérico que el arrendamiento de cosas. Si bien, el Derecho común y los pandectistas se han mantenido hasta los últimos tiempos en esta posición, las grandes codificaciones alemanas han roto con ella desde hace mucho. El naturalmente, sigue hasta hoy el sistema romano. Por el contrario, los códigos alemanes en conjunto han renunciado al concepto de arrendamiento de cosas, partiendo del concepto genérico de contrato de trabajo remunerado que subsume tanto el contrato de servicios como el de obra. La fama de este hecho precursor permitió al derecho común prusiano regular el contrato de servicios bajo la rúbrica general de “los contratos sobre prestaciones de servicios”. El código sajón le otorga independencia bajo la denominación técnica de “contrato de servicios”. De la misma manera procede el derecho suizo de las obligaciones. El código civil alemán ha seguido estos modelos, eliminando definitivamente las últimas huellas de apoyo de los contratos remunerados de trabajo en el concepto y en el derecho de arrendamiento de cosas.
OTTO VON GIERKE