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HISTORIAS DIVERTIDAS Y UN POCO DE HUMOR NEGRO

HISTORIAS DIVERTIDAS Y UN POCO DE HUMOR NEGRO

En Historias Divertidas y Un Poco de Humor Negro, la autora recopila anécdotas de su familia, tanto de la línea materna como paterna. A partir de una serie de equívocos, sucesos graciosos y bromas picarescas, donde esta peculiar parentela hace gala de un sentido del humor muy propio, se ha formado este conjunto de relatos. A las historias basadas en hechos reales, se le adicionan otras, totalmente ficticias, en las que esas circunstancias de la vida que normalmente se tildan de negativas, tales como la muerte, la tristeza, el fracaso o la envidia, son usadas hábilmente para arrojar un resultado hilarante. El saldo final es un grupo de relatos livianos, refrescantes, ideal para pasar, a través de sus páginas, un tiempo de pura y simple diversión, al tiempo que se adentra el lector en el humor picante y de doble sentido tan fácil de hallar en las familias cubanas.

LADRAR A LAS PUERTAS DEL CIELO

LADRAR A LAS PUERTAS DEL CIELO

Esta obra es un mapa y su autor un fino cirujano que maneja con habilidad un acerado bisturí para diseccionar la realidad cubana. Su realismo sucio-pero-no-tanto desmenuza el día a día de la vida de un frustrado y estresado escritor habanero que choca una y otra vez con los límites de su sociedad y de su propia existencia. Prepárese a reír y llorar a pArte iguales. Ladrar a las puertas del cielo ha merecido el galardón de Autor Cubano Joven 2018 por parte de la Editorial Guantanamera. ??¿De qué va tu libro? ?pregunta Nikolaos. Ernesto se esfuerza. No quiere quedar mal ante el hombre que le ofrece trabajo. ?Lo que dices no tiene gancho? Véndeme mejor el producto ?explica Nikolaos. Ahora Ernesto habla mucho y no deja en claro una idea. ?Tienes que lograr que las ganas de leer tu libro me quite el sueño… Busca otra cosa. Ernesto, nervioso, deja correr casi un minuto. Luego, habla sincero: ?¿Qué quieres? ¿Que te cuente de que va todo esto?… ¡Ah, qué se yo! ¡Léetelo!… Supongo que trata de eso, que no te enteras; y de La Habana, con su olor a gasolina de combustión incompleta, y esa sensación de que puedes incendiar la ciudad con una chispa de tu parte? Pero te digo algo: La Habana es incombustible y no va arder por más que lo intentes… Creo que trata de todo eso, y también de lo que va sucediendo de afuera hacia adentro, de la ciudad hacia ti, que desespera y te hace diferente… No te enteras. Por más que te diga, no te enteras? Tienes que leer?.

HISTORIAS DEL MÁS ACÁ

HISTORIAS DEL MÁS ACÁ

La realidad, no la del ser humano, si no, la del ?ser cubano?, está llena de situaciones surrealistas que compiten con las creadas por André Breton. El cubano suele afrontar sus problemas con un humor cínico increíble, transformando sus duras realidades en cosa de broma. Las horas perdidas en eternas colas para cualquier gestión. Las terribles oficinas de trámites. El burocratismo neurálgico instaurado a todos los niveles. El maltrato en los servicios públicos. La incompetencia médica. La falta de educación social, formal. Todo eso se sobrelleva y minimiza con el filtro salvador del humor, tan necesario para los cubanos como lo puede ser la comida servida, al menos una vez al día, en cada mesa. Y es tan surrealista la realidad que nos hace, a los cubanos, cuestionarnos si todo lo que nos sucede no es parte de un plan mayor. Si somos el reflejo de alguna realidad sobrenatural, llena de problemas, de trabas y leyes absurdas e inquebrantables. La parca con planillas para organizarse el trabajo, ángeles que se cansan de servir en el cielo, demonios asustados por la brutalidad humana. Eso encontramos en ?Historias del más acá?; un compendio de cuentos donde en clave de humor negro se lleva al límite el absurdo y se cuestiona, a través de personajes y situaciones, el día a día de muchos.

CRUENTOS DE HUMOR

CRUENTOS DE HUMOR

Cruentos de humor es un recorrido de tres décadas por la obra de quien ?según el recientemente fallecido maestro del humor cubano, H. Zumbado? «maneja, y maneja bien, la ironía, ese sutil, inteligente y burlón recurso», además de estar «armado de un corrosivo y agudo sentido del humor, de un buen nivel cultural y de penetración sociológica, tres ingredientes básicos para hacer humorismo». Según su autor, Jorge Fernández Era, estos cuentos son «un guiño crítico a una realidad superable que nos supera: las relaciones de producción, el poder? y el poder de las relaciones de producción. (?) Uno de los absurdos que ha logrado sobrevivir entre nosotros es el de afirmar que somos un pueblo de humoristas. Nos acercaremos a ello el día en que no nos tomemos todo tan en serio ni tan en broma, cuando el humor sea no solo catarsis o antídoto contra la desesperanza y la incredulidad, sino parte inseparable de una cultura del debate y del disentimiento».