¿PARA QUÉ SERVIMOS LOS FISCALES?

13,94

Rostro de la acusación, algunos fiscales han captado el interés mediático en juicios célebres como el de la infanta Cristina o el del procés. Cuando entran en escena grandes actores en juicios relevantes, el público, que nunca es imparcial, empieza a preguntarse quién es ese que acusa, por qué acusa, con qué potestades e instrumentos cuenta para hacerlo. Pero su actividad diaria también se ejerce de forma mucho más anónima entre los miles y miles de juicios de acusados y víctimas que tienen lugar en nuestro país. Sus competencias y funciones están repartidas entre distintas fiscalías y entre casi 2.500 fiscales, mujeres en su mayoría, pero con un predominio de varones en las cúpulas de la institución. Funcionario con toga, “trabaja día tras día, juicio a juicio, con la misma profesionalidad, entrega, ilusión o monotonía que cualquier otro trabajador”. ¿Cómo son los fiscales? ¿Cómo llegan a serlo? ¿Cuáles son sus funciones? ¿Resulta su actividad satisfactoria para la sociedad y para ellos mismos? ¿Cómo se organiza la Fiscalía y quién manda en ella? ¿Cuál es su historia? Son estas y otras preguntas las que aborda José María Mena en este libro, con la pericia y el buen tiento de quien ha ejercido durante muchos años la profesión y ha pertenecido a la institución, presentando e indagando en las distintas facetas, profesionales, históricas, sociológicas y políticas, de la figura del fiscal y de su actividad.

Categoría: Código SKU: 9788490979921 Brand:

Información adicional

Editorial

Autor

Edición

1

Encuadernación

Rústica

Formato

14 x 22

ISBN

9788490979921

Páginas

160

Colección

Idioma

Fecha Publicación

06/20

IBIC

JP

Temática

Info Autor

José María Mena (Villarcayo, Burgos, 1936) es licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia, ingresó en la Carrera Fiscal en 1964. Ejerció su función en Tenerife, Lleida y Barcelona, compatibilizándola con la docencia universitaria. Fue fiscal antidroga de Barcelona y, después, fiscal jefe de Cataluña desde 1996 hasta su jubilación, en 2006. Participó en la constitución de Justicia Democrática y, posteriormente, en la Asociación de Fiscales y la Unión Progresista de Fiscales, así como la entidad internacional de Magistrados Europeos por la Democracia y las Libertades (MEDEL). Ha sido presidente de la Associació Catalana de Juristes Demòcrates. En 2010 le fue concedida la Creu de Sant Jordi.