ENFRENTE DEL DESASTRE

14,42


Nació en Vigo con sangre asturiana, una calurosa tarde de agosto. Acababa el verano y empezaba su vida. Siempre fue un chico relativamente normal. Muy inseguro y, sobre todo, muy enamoradizo. Aún recuerda que había una chica en su antiguo colegio que le encantaba y le escribía (ahí empezó este libro), pero ella no le hacía ni caso. En el colegio, bien, siempre fue de sacar buenas notas pese a la presión que tenía. Le gustaba mucho Educación Física y Biología. El tiempo fue pasando y, como dice su madre, qué rápido creció. Dejó un poco de lado los videojuegos y empezó en serio con el fútbol; sueña algún día llegar a ser futbolista, el deporte le hace pensar, y lo que piensa, lo escribe. Se enamoró alguna que otra vez, siempre apostándolo todo, aunque lo perdiese, con ella ganaba (o eso pensaba) 16 años y 1?74 de inseguridades y complejos, pero siempre intentando hacer sonreír a los demás, que no falte. Un domingo de lluvia y lleno de soledad, abrió el bloc de notas y anotó una frase de una canción que le había gustado. Ese fue el comienzo. Poco a poco, escribió sus propias frases porque no se sentía del todo identificado con las otras, y tecla a tecla empezó a derruir y destripar sus desastres. Y pues aquí sigue, intentando tirar el muro de Berlín que tiene en frente, y poder ver el mundo con otra perspectiva. En sus propias palabras: «La verdad es que mucha biografía no tengo, no me ha dado tiempo, pero sí interminables sueños, y pienso cumplirlos todos, os lo aseguro».

Categoría: Código SKU: 9788418034275 Etiqueta: Brand:

Información adicional

Editorial

Autor

Edición

1

Encuadernación

Rústica

Formato

11 x 18

ISBN

9788418034275

Páginas

180

Colección

Idioma

Fecha Publicación

05/03/2020

IBIC

DC

Temática

Info Autor

Nació en Vigo con sangre asturiana, una calurosa tarde de agosto. Acababa el verano y empezaba su vida. Siempre fue un chico relativamente normal. Muy inseguro y, sobre todo, muy enamoradizo. Aún recuerda que había una chica en su antiguo colegio que le encantaba y le escribía (ahí empezó este libro), pero ella no le hacía ni caso. En el colegio, bien, siempre fue de sacar buenas notas pese a la presión que tenía. Le gustaba mucho Educación Física y Biología. El tiempo fue pasando y, como dice su madre, qué rápido creció. Dejó un poco de lado los videojuegos y empezó en serio con el fútbol; sueña algún día llegar a ser futbolista, el deporte le hace pensar, y lo que piensa, lo escribe. Se enamoró alguna que otra vez, siempre apostándolo todo, aunque lo perdiese, con ella ganaba (o eso pensaba) 16 años y 1?74 de inseguridades y complejos, pero siempre intentando hacer sonreír a los demás, que no falte. Un domingo de lluvia y lleno de soledad, abrió el bloc de notas y anotó una frase de una canción que le había gustado. Ese fue el comienzo. Poco a poco, escribió sus propias frases porque no se sentía del todo identificado con las otras, y tecla a tecla empezó a derruir y destripar sus desastres. Y pues aquí sigue, intentando tirar el muro de Berlín que tiene en frente, y poder ver el mundo con otra perspectiva. En sus propias palabras: «La verdad es que mucha biografía no tengo, no me ha dado tiempo, pero sí interminables sueños, y pienso cumplirlos todos, os lo aseguro».