EL VENCEJO QUE QUISO TOCAR EL SUELO

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Gordo, un vencejo recién nacido aprende de sus padres a volar, a dormir y alimentarse en el aire y a conocer los peligros que le acechan. No es precisamente el más diestro de sus hermanos pero sí el más curioso y el más rebelde. Observa a otros pájaros y ve como muchos animales caminan por la tierra y una fuerza irresistible le atrae hacia ella: está obsesionado con tocar el suelo. No comprende que los vencejos no deben posarse nunca, porque tienen las alas tan largas y las patas tan débiles que les sería muy difícil despegar. Pero, un día, en el patio de un colegio, Gordo se arriesga a desobedecer las normas poniendo en peligro su vida… Después de un aterrizaje forzado intenta remontar el vuelo, pero es imposible y en el suelo está completamente indefenso frente a las criaturas que habitan en él y que le ven como un apetitoso manjar. No tiene posibilidad de salvarse solo, únicamente podría salvarse de una muerte segura si se encontrara con un pollo humano bueno, y precisamente eso es lo que ocurre… Unas manos suaves le recogen y unos labios húmedos le alientan, y recibe un impulso hacia el cielo que le coloca de nuevo en el aire. A partir de ahora nadie se reirá de él, pues es el único vencejo de su bandada que conoce de cerca a un humano y ha sobrevivido para contarlo. Quizá él mismo pueda ayudar a que empiecen a conocerse mejor mutuamente. Gordo será en adelante y para todos el vencejo Sabio…

La vida de un vencejo recién nacido sirve de ejemplo para la aproximación de los niños y niñas al ciclo vital de las aves. Esta historia la oyó el autor una noche en el albergue de peregrinos de Azofra, recorriendo el Camino de Santiago. Los seres humanos no somos capaces de comunicarnos con los vencejos; sin embargo, la vida de los vencejos es tal como se relata en este libro. Estos animales son capaces de convivir con los humanos sin mezclarse, se crían bajo las tejas,en agujeros o cantiles, y viven en grupos muy activos y ruidosos.

Su plumaje es negruzco y su cola corta con alas muy largas y arqueadas en forma de media luna. Salvo el tiempo que dedican al cuidado y a la ceba de los pollos, los adultos pasan el día y muchas veces la noche en el aire. Si algún vencejo cae a tierra, es muy difícil que reemprenda el vuelo porque sus patas, muy cortas, no tienen fuerza suficiente para elevarlos. En este libro, Gordo tiene suerte y una mano amable lo levanta y lo devuelve a los cielos. Seguramente porque la niña entendió que hay una lengua común a todos los seres vivos: el idioma de la Naturaleza. Un lenguaje que entendemos igual los vencejos y los hombres.

VALORES

Derechos de la infancia: derecho a la supervivencia de las crías animales.

No discriminación: en función de la apariencia, el sexo, el peso y la figura.

Autocuidado: protección frente a las agresiones exteriores para la conservación de la propia integridad y la vida.

Educación sexual: reproducción.Ecología y medio ambiente: protección de la Naturaleza y de las crías animales.

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Información adicional

Editorial

Autor

Edición

8

Encuadernación

Rústica

Formato

12,5 x 19,5

ISBN

9788413679310

Páginas

72

Colección

Idioma

Fecha Publicación

9/30/2022

IBIC

Temática

Info Autor

Gonzalo Moure, nacido en Valencia en 1951. Estudió Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid. Trabajó como periodista entre 1973 y 1989, fundamentalmente en la radio. Dejó esta siendo director de una emisora. También trabajó en prensa especializada en música popular, en televisión (como guionista) y de creativo en publicidad. Desde 1989 escribe, imparte charlas en bibliotecas, clubes de lectura, colegios e institutos. Interviene en diversos congresos de Literatura Infantil y Juvenil en España y fuera de ella.
Fernando Martín Godoy, nacido en Zaragoza en 1975, es Licenciado en Bellas Artes por la Universidad Complutense de Madrid, 2001, y se tituló en el Taller de pintura en School of visual Arts, New York, EE.UU. 2004. Ha expuesto en diferentes galerías españolas de forma individual y colectivamente, y ha recibido en este corto periodo de tiempo varios premios de pintura nacionales. Ha trabajado también como ilustrador de literatura infantil y juvenil.