VERDE QUE TE QUIERO VERDE

14,38

Este libro no tiene nada que ver con Federico García Lorca, ni siquiera con la poesía. Se llama VERDE que te quiero VERDE haciendo referencia al color predominante durante el servicio militar. Está basado en la experiencia vivida por el autor, mezclada con anécdotas contadas por antiguos compañeros de trabajo y una gran dosis de imaginación. Todo en clave de humor, sin pretender criticar, enseñar ni hacer pensar a quien lo lea. O sea que si lo que buscas es un escrito que te haga reflexionar, lleno de palabras incomprensibles y significados ocultos?No pierdas el tiempo. Este libro está escrito por un autor 100% autodidacta a quien nadie ha enseñado cómo escribir un libro, así que no esperes encontrarte con demasiada intelectualidad. Simplemente se ha escrito con la finalidad de divertir y dar a conocer una época entrañable vivida y recordada por miles de españoles que seguro, identificarán con su lectura esa etapa de sus vidas. ¡¡LA MILI!!

Categoría: Código SKU: 9788418104534 Etiqueta: Brand:

Información adicional

Editorial

Autor

Edición

1

Encuadernación

Rústica con solapas

Formato

15 x 22

ISBN

9788418104534

Páginas

122

Colección

Idioma

Fecha Publicación

3/27/2020

IBIC

WH

Temática

Info Autor

Nacido el 5 de agosto de 1961 en Barcelona. Se crío en un colegio interno hasta los 14 años. Permaneció en su casa ayudando a su madre con las labores del hogar hasta los 16 años. Cuando empezó a trabajar de friegaplatos, un trabajo desagradable y sumamente estresante, pero gracias al que se pagaba el kárate, su gran pasión. Aguantó allí 6 años, justo el tiempo que tardó en conseguir el cinturón negro. Entonces dejó el restaurante y se colocó como portero en una discoteca. Participó en el campeonato de Cataluña de kárate moderno, celebrado en Tarrasa en abril de 1986 proclamándose campeón. Cuatro meses después sufrió un derrame cerebral del que se repuso en poco tiempo. Pero cuando ya se ilusionaba con volver a los tatamis, le sobrevino una hemorragia cerebral que lo postró a una silla de ruedas de por vida. Su gran fuerza de voluntad, su gran fortaleza física, no sirvieron de mucho. Pero si no hubiese sido por esa fortaleza seguramente ni habría sobrevivido. Uno de los muchos ejercicios de rehabilitación que le impusieron se trataba de escribir. Lo importante en un principio era poder escribir sin que se cayese el boli sin importar en absoluto el tema ni la caligrafía. Pero al mejorar rápidamente, resultaba aburrido escribir cosas sin sentido como los días de la semana, los meses del año y cosas similares. Así que Juan Carlos empezó a escribir sus recuerdos de la mili. Se divertía tanto haciéndolo que pronto decidió haber encontrado el que sería su nuevo modo de vida.