SOY DONDE FUI

14,42


Haciendo de la necesidad virtud, un tipo que es consciente de que se expresa con mucha más precisión escribiendo que hablando, aprovecha un confinamiento para mostrar cómo es, relatando unos viajes que han ido, entre otras circunstancias, conformando su forma de ser, de sentir, de pensar, de ver y de vivir. Como en todo camino iniciático, en los viajes se plasma una personalidad y se forja un carácter. Lo que haces, te hace. Así como viajas, así eres. Las experiencias vividas, las sensaciones, las anécdotas, los pensamientos, las ideas que surgen, los temores, lo bueno y lo malo de todo camino, son el cincel y la maza con los que se va tallando la piedra de la personalidad. Es pues, este, el relato de parte del proceso de talla de una piedra que no es otra cosa que el propio narrador, que se revela a cada paso del camino y nunca termina de pulir. Soy donde fui no es un libro de viajes porque, justo a su término, el autor advirtió que una constelación en una piel definían la ruta de su verdadero viaje vital, como una mágica carta astral de exploración donde se unen todos los caminos no es una autobiografía porque para ello ha de nacer con voluntad de serlo y esto se acerca más a un humilde cuaderno de bitácora emocional no es un relato epistolar porque son conversaciones que versan sobre claves y enclaves, que no esperan respuesta de destinos ni destinatarios. Soy donde fui es el mapa vital de un viajero. Es el diario de abordo que pone palabras a lo que sintió allí donde fue el atlas infinito y sin brújula de un relato que quiere compartir.

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Información adicional

Editorial

Autor

Edición

1

Encuadernación

Rústica con solapas

Formato

15 x 21

ISBN

9788413988320

Páginas

254

Colección

Idioma

Fecha Publicación

30/10/2021

Temática

Info Autor

Carlos Martínez Gálvez (Vitoria-Gasteiz, 1962). Economista de formación. Submarinista de pasión. Copista de profesión. Curioso por tradición y acaparador de experiencias por convicción.Tal vez por ser el submarinismo su segunda profesión, bucea con frecuencia en diversos campos como la fotografía, la música, la interpretación?La vida laboral de Carlos ha transcurrido, casi siempre, en su Vitoria natal. Economista por título sin vocación, pasó del trébol de las finanzas al puente de los seguros, y se descolgó por él, seguro de que ese no era su puente? Se subió a un coche mítico en marcha y le dijo al cabo de unos años: ?sayonara baby? por conocer a qué huelen las nubes del compost, pero no le permitieron contarlo y se marchó al antiguo reino de Siam, para trabajar en los cálidos fondos del Océano Índico.Amanuense, copista, ha terminado viviendo de su escritura, sumergido en las páginas de legajos antiguos…Carlos es también un viajero. Armado solo con una cámara réflex analógica fabricada en Alemania Oriental (cuando todavía existían ambas) y varios rollos de diapositivas. Trotó por los cinco continentes en busca de su lugar en el mundo y buceó en él cuando lo encontró al fin.Con un consciente y curioso paseo por la vida.